martes, 4 de enero de 2011

Patio de mi abuela Irene

Aquí teneis el sitio donde aprendí el amor por las plantas y donde se despertó mi aficción. Es el patio de mi abuela. Ahora  no está como antes. El número de plantas se ha reducido, pero todas siguen estando igual de bien cuidadas. Y tiene su mérito, porque mi abuela cumplió en nochebuena 81 años.

Lástima que no fotografié el interior de la casa. En el pasillo central, ancho y largo, tiene por lo menos 6 macetas de costillas de Adán. Permanecen ahí durante todo el invierno, para evitar que se hielen. En la primavera las sacará al patio, dónde se pondrán a sacar hojas como locas, hasta los próximos fríos.

Este rincón se pone muy bonito en verano. Los geranios se llenan de flores y el rosal que hay en la tinaja se puebla de hojas y pimpollos.


Aspidistras, helechos, aureolas... macetas de las de siempre. Y por la zona de detrás, clivias, schefleras,... que aparacen desapercibidas en este tiempo.

Recuerdo a mi abuela, sentada en su silla baja, partiendo aspidistras, helechos o aureolas, con un cuchillo grande y rajando tan alegremente que parecía que estaba haciendo un destrozo. Luego, cuando terminaba, por arte de magia, donde sólo había una maceta, aparecían cuatro.
Y hasta aquí el patio de mi abuela.

2 comentarios:

  1. Hola, como estás ? Muy lindo lo que compartís y creo que entiendo el significado. Soy de Argentina, me llamo Fabián y hoy por hoy ya maduro como persona, puedo ver la hermosa simpleza de estas cosas.

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  2. Hola yo soy de Chile, y te quiero felicitar por lo tierna que eres, detrás de tus descripciones de lo que nos muestras se siente la calidez y sensibilidad de tu persona.
    Te mando un abrazo

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