jueves, 31 de marzo de 2011

Mis reciclajes

Por fin inauguro esta página de mi blog. Lo hago ilusionada pues me encanta restaurar objetos y darles una segunda oportunidad, y también cautelosa respecto a lo que dará de sí esta iniciativa, pues para reciclar hay que dedicarle mucho tiempo, y lamentablemente, éste me falta. Pero siempre dedico ratitos a mis aficciones para relajarme, y aunque las plantas me absorven casi en exclusiva, espero poder ir mostrandoos las cositas que voy haciendo en mis pocos ratos libres.

Hoy voy a mostraros cómo he dado una nueva imagen a una lamparita que una amiga había desechado por haberse quedado desfasada. Era esta:
Con unas capas de pintura acrílica y un bonito deocupage, este ha sido el resultado:
Ha sido mi primer deocupage, y aunque la superficie de la lamparita, al ser ovalada ha dicficultado un tanto la labor, finalmente no quedó mal del todo. Mirad el detalle:





A continuación quiero compartir con vosotros una ambiciosa restauración: una cómoda antigua. En ella he empleado muchas semanas, a causa del escaso tiempo del que dispongo, pero estoy contenta con el resultado. Este es el mueble recién traído a casa:

Tenia una para rota  y estaba muy picada. Además está muy sucia. Mirad qué cajones:

Y un detalle de los tiradores:

Los tiradores me parecían muy bonitos y como no faltaba ninguno y estaban perfectos, me propuse conservarlos.

Tras semanas de trabajo, el resltado ha sido este:
Y los cajones, una vez limpios y restaurados:

Detalle de los tiradores:

Espero que os haya gustado. Y muchas gracias por seguirme en mis labores.

martes, 15 de marzo de 2011

Después de la tormenta... ¿siempre llega la calma?

Este mes de marzo, está siendo especialmente duro para mis plantas. Dos tremendas granizadas me han causado algunas bajas y daños que, en algunos casos, tardarán años en desaparecer, pues hay plantas que tardan años en echar sus hojas.
Por eso, en esta entrada, y cuando debería estar enseñandoos flores y brotes verdes, vengo a mostraros los resultados de los granizos y las fuertes lluvias.
Las más perjudicadas han sido las crasas. Sus hojas blanditas y carnosas han sido el almohadón donde los granizos mejor han dejado sus marcas:







Pero aquellas de hojas más delicadas también han sufrido los daños:





Esta era la primera flor que me daba mi clivia:

Y mirad mis fuchsias:





Pero entre tanta desolación y hojas rotas... Mirad la recompensa que me hace no desfallecer:




Así son las plantas... después de la tormenta, siempre llega la calma...
Espero poder mostraros más imágenes hermosas dentro de poco. Hasta pronto!

lunes, 21 de febrero de 2011

A aquella que siempre sonreía...

Querida tita Mari:

Hace ya casi dos semanas que no estás con nosotros, y desde entonces no sé pensar en nada que no seas tú y los recuerdos que tengo tuyos y que ya siempre formarán parte de mi memoria.
Si pienso en ti, te veo sonriente, a todo le buscabas siempre la gracia... a todo le ponías tu chispa... Así quiero recordarte siempre.
Eras la más guapa de las titas y siempre me sentí orgullosa de ti. Hoy me quema en el alma no habertelo dicho nunca. Te gustaba coser, hacer manualidades, cuidar de tus plantas, apuntarte a cualquier curso o actividad de la que pudieras aprender... ¿Te acuerdas del cursillo aquel que hiciste donde te aprendiste todos los nombres de las árboles que existen? Me encantaba ir al jardín botánico contigo, ¡los adivinabas todos! Te quedabas mirando concentrada y decías: "Este por la forma de la hoja y el color del tronco es... "... anda que te ibas a equivocar!...


Nos encantaba visitarte y que nos hicieras torrijas... nadie las hace como tú. Y tus bordados... que manos, tita. Guardaré aquella sabana que bordaste para mi ajuar como mi mayor tesoro. Fuiste tú la que empezó a comprarme cositas para hacerme el ajuar, antes que mi madre. Un juego de toallas, una mantelería...
Has sido mi madre en tantas ocasiones, que te siento un poco mía. Claro que yo no he sabido ser tan buena hija como esos a los que diste la vida. Qué hijos tienes, tita. Debes sentirte muy orgullosa de ellos, yo también lo estoy.

Cuando te detectaron tu enfermedad y nos dijeron lo grave que estabas nos descolocamos todos. No podían operarte por la ubicacación del tumor, y estaba tan avanzado que los tratamientos serían difíciles. Te mirábamos y te veíamos como siempre: guapa y sonriente, como si no tuvieras nada... y tenías aquel mal comiéndose tu vida... Aquello nos vino grande, pero tenías tantas ganas de vivir que era imposible no contagiarse de tu vitalidad. Yo creía que los médicos se habían equivocado. Tú tenías que poder con aquello, como habías podido con todo en la vida. Y como tú misma decías: "Digo yo que todavía me quedan muchas cosas que ver, ¿no?"... Claro que tenías muchas cosas que ver, tita, si te quedaba todavía media vida por delante... Tus niños se volcaron contigo. Se peleaban por darte besos, te daban besos hasta en los pies cuando te despistabas... cuánto cariño tenían para darte... gracias a ellos todo se te hizo más fácil... Nunca olvidaré las palabras que te susurraban una y otra vez: "Todavía nos hacías mucha falta, mamá"...
Y a tu marido, tita: el tito Abilio, que tanto ha sufrido con tu enfermedad. Y que tan solito se ha quedado. No sabe que hacer sin ti... está loco. A todas horas te llama, y te dice que te quiere. Y te llora. Dale fuerza, tita. Toda esa que tú tenías. Danósla a todos. Estoy segura que lo estás haciendo, porque esto es tan grande y tan fuerte, que de no ser porque tú debes estar acompañándonos, sería imposible soportarlo. Ya les dije a todos que no piensen en ti como si te hubieran perdido, que hay que empezar una nueva vida, donde estarás tú, sólo que ahora no podremos verte. Pero te notaremos a nuestro lado, y tenemos que acostumbrarnos a sentirte con nosotros...


Desde hace dos años, cuando te detectaron tu mal, mi vida se detuvo. Se fue mi ilusión, mi alegría y mi juventud. Se me instaló por dentro un peso muy grande, y cuando tenía algún momento de sosiego y de alegría, enseguida te instalabas en mi mente y esa paz momentanea se esfumaba: se me iba mi tita Mari, y me embargaba la pena de nuevo. He llorado tanto desde entonces que creía que cuando llegara el momento final no iba a tener lágrimas, pero si son para ti nunca se acaban, tita. Siempre quedan lágrimas para llorarte.
En estos días he estado escribiendo una poesía. Te la debía hace mucho tiempo, pero me daba miedo que pensaras que era porque estabas malita, y no porque verdaderamente la sintiera... Antes hubiera estado llena de cosas más bonitas, seguramente... ahora me ha quedado un poco triste, pero en este momento no puedo sentir otra cosa. Estoy destrozada, tita.
Espero que te guste:

A  aquella que siempre sonreía…

Aún no me creo que te hayas ido,
sin ofrecerme uno de tus besos,
de esos que resuenan en la cara,
y no de los que se dan al viento.

Porque eras auténtica y brillante,
como las estrellas que están en el cielo,
seguro que cuando te lea esta poesía,
desde allí me estarás sonriendo.

Porque jamás conocí a nadie,
que sonriese como tú lo hacías,
ni que tuviese tantas ganas,
de disfrutar y vivir la vida.

Porque aunque estabas malita,
nunca dejaste de luchar:
“Me queda mucho por ver todavía”,
jamás pensaste que llegase el final.

Luchaste con todas tus fuerzas,
hasta que no pudiste más,
que esa sonrisa con ojos tristes,
nunca se quiso apagar.

Y te quedaste durmiendo una tarde,
y no quisiste despertar ya,
y comenzó una nueva vida,
donde no había enfermedad.

Y tus niños te bañaron de besos,
y te susurraron mil veces te quiero,
y hubo una anécdota preciosa
con el que fue “tu ojito derecho”:

Llegó tu niño de tu alma,
con el pañuelo que fue tu cabello,
y una foto tuya preciosa en sus manos
donde salías, como no, sonriendo.

Se situó enfrente tuya, cabizbajo,
y se acercó a la cara el pañuelo:
“Necesito olerla otra vez…”, me dijo
“… y verla con los ojos abiertos”.

Y te envié mil besos a tu alma,
y me despedí largamente de ti,
te hablaba con el pensamiento
… y tu me hablabas a mi.

Y hoy te anuncio, tita Mari,
que jamás nadie se olvidará de ti,
porque es imposible borrarte:
Sin ti no podemos vivir…

Para poder seguir adelante,
te sentiremos presente cada día,
nos acostumbraremos a no verte,
pero notaremos muy cerca tu alegría.

Y hablaremos a las niñas,
a tus pequeñas de Almería,
de “la tita Mari de la Puebla”,
que desde el cielo las mira.

Y cada logro en nuestra vida,
irá dedicado a ti,
y en cada momento bonito
querremos tenerte aquí.

Y aquí estarás, con nosotros,
sin tu fuerza no podríamos seguir,
hoy quiero imaginarte sonriendo…
como sólo tú sabías sonreír..

Sonia, 18 de febrero de 2011

Desde esta entrada en "mi pequeño paraíso", he querido brindarte mi particular homenaje. No podía escribir nada antes de esto. No tenía fuerzas para escribir nada si no te escribía a ti primero. Porque desde hoy, serás el centro de mi vida... ahora siempre te tendré a mi lado...


sábado, 22 de enero de 2011

Un pedacito de mi alma...

Una de mis aficciones preferidas es escribir. En este espacio voy a colocar algunos de mis escritos, sobre todo poesías, para los que gusteis de leerlas.Espero que os gusten y disfruteis con su lectur

Voy a comenzar con una poesía que escribí a mi hermana M. Carmen hace unos años. Ella siempre leía mis poesías y las alababa. Le encantaba la facilidad que tenía para hacer una poesía de cualquier cosa. Un día me pidó que le hiciese una a ella. Aqui está:

Tu deseo cumplido.
Me conoces como nadie,
y si a los ojos me miras,
sabes si estoy triste o alegre,
aunque no te lo diga.

Confesora de mis miedos,
de mi vida y mi ilusión,
siempre te he tenido cerca
y hoy te abro mi corazón.

Un día, no hace mucho,
me pediste una poesía,
pues siempre te enseñaba
lo que a otros escribía.

Y tu boca me alababa
los escritos que leías,
y yo, como una tonta,
no escuchaba lo que pedías.

No me daba cuenta, lo siento,
que detrás de aquella sonrisa,
habitaba un gran deseo:
ser tú la protagonista.

He aquí tu deseo cumplido,
esto va dedicado a ti,
y si no fuera por estas líneas,
nunca te podría decir:

Gracias por tus consejos,
que en la vida seas feliz,
y si tropiezas algún día,
yo siempre estaré aquí.

(Poesía dedicada a mi hermana, 22/11/2003).


Esta poesía está dedicada a todos los ancianos del mundo:

No les llaméis viejos.-

Cuántas palabras hermosas
se van a quedar calladas.
Cuantas verdades ocultas
de las que no se sabrá nada.

Dejad que hablen aquellos
a los que nadie les habla.
Oíd también sus silencios
que están llenos de palabras.

Son los mejores maestros
pues la verdadera lección
no está escrita en los libros
se lleva en el corazón.

Y su corazón, aunque cansado,
aún puede ser capaz
de demostrarte, si lo escuchas,
lo que enseña la edad.

Hábleme de aquellos años
que quiero llenarme de entonces
para que no se pierda la historia
y aprender de nuestros mayores.

Cuantas caricias y besos
podrán hacerles falta
a esos que nunca piden
porque nunca les dieron nada.

La experiencia de la vida
la guardan entre sus canas
y sus arrugas son la muestra
de las fatigas pasadas.

No me llores si me hablas
de los que diste la vida,
aquellos que lo fueron todo
ahora te dejan en la lejanía.

No me llores ni te aflijas,
que ya has sufrido bastante:
aquellos años de guerras...,
de trabajos..., y de hambre.

Y que no le llamen viejo
porque tenga muchos años,
que la vida a sido su escuela
llamadles más bien sabios.

Y aunque piensen que no sirven
que ahora nos toca a nosotros
aún necesitamos de ellos,
de su experiencia, que no es poco.

Con esta sencilla poesía
he querido recordar
a esos abuelos y abuelas,
que han dejado en soledad.

Que la vida pasa y pasa,
y yo no quiero ni pensar
que el día de mañana,
por eso tengo que pasar.


Para aquellas que piensan en abortar...
Quien nacer no te pidió.-

Le has negado la vida,
antes que llegara a nacer,
cuando era tan chiquito,
que no se sabía defender.

Lo tenías en tus entrañas,
compartiendo tu calor,
respirando de tu aire,
cobijado en tu interior.

Has arrancado de tu vientre,
la semilla que germinó,
y has permitido que muera,
quien nacer no te pidió.

Luego dicen que las madres,
dan la vida por sus hijos...
¡¡¿cómo es posible que algunas,
los arrojen en un abismo?!!

¡Si hasta las ratas, cuando son madres,
defienden con rabia a sus crías!
¡Tú eres menos que una rata,
eres mala... estás vacía...!

“Aún no existe” – me dices,
entonces, ¿qué matas si no hay vida?
Era el latido de un corazón
que por estar contigo latía.

“Traer hijos al mundo
para hacerlos desgraciados
no es justo ni decente”.-
me dices casi llorando.

La solución hay que tomarla
antes de llegar a concebir
que la que es mujer para eso
ha de serlo para parir.


Una de amor...

Ya estoy cansada de callar que te quiero.-

Ya estoy cansada de callar que te quiero,
y de guardarme mil besos que se mueren en mi boca,
de fingir que no eres más que un amigo,
de pensar en tus manos... y soñar que me tocan...

Y me muero de amor si te veo y me miras,
escondiendo en mi alma todo mi sentimiento,
ahogando en mi garganta, en un quejido, tu nombre...,
y ya no sé hasta cuando podré ocultar lo que siento.

¡Que me falta la vida...! y tú no lo sabes,
que me quedo sin aire cuando cerca te tengo,
es este amor un castigo sin tregua,
y tengo que sonreírte... , y te veo..., ¡y te miento...!

Y me duele esta amistad tan sincera que me entregas,
me hiere porque siento que te estoy traicionando,
porque pienso en amarte como ama una mujer,
y no en quererte, como tú quieres..., ¡como a un hermano!

Ya estoy cansada de callar que te quiero,
y llorar por las noches mientras tú estas durmiendo,
y rezar por el milagro de que llegues a amarme,
y clavar en mi pecho un puñal de silencio.

¡¿Por qué no te hablo?!
¡¿Por qué no te cuento?!
¿Por qué no te explico este sufrimiento?
Y no encuentro razones y a solas me confieso:

Tengo un motivo que me obliga a ocultar este desconsuelo
que me anima a conformarme sin un posible alivio
¡Y es que yo prefiero callar y morirme por dentro
que decirte mi secreto... y no tenerte ni como amigo!


Esta poesía la escribí pensando en un amor para toda la vida. Alguien que se marcha con la promesa de volver... alguien que espera que las promesas se cumplan...

La promesa.-

Se le olvidó que lo esperaba,
después de esperarlo tanto,
se le acostumbró el corazón,
a vivir siempre llorando.

Se le grabó la despedida,
le dijo que se marchaba,
que pronto regresaría,
y que nunca lo olvidara.

Y con un beso en los labios,
se juraron por siempre amor,
y él se marchó con los ojos aguados,
y ella siempre lo esperó.

Y se le fue la juventud,
soñando con que volviera,
y le escribía mil cartas,
y esperaba a que respondiera.

Se empeñó en recordar,
aquel beso que le dio,
y en cumplir su promesa,
de esperar a su amor.

Y cosiendo su ajuar de novia,
se le pasaban los días,
y salía a esperarlo al camino,
cuando la tarde caía.

Y construyó en su cabeza,
de aquella tardanza la explicación,
“Seguro que se ha enfermado
...tal vez se me murió”.

Y la espera se hizo costumbre,
y el amor se volvió tradición,
y de arrugas se llenó su rostro,
y de canas su pelo se cubrió.

Y una de aquellas tardes,
en que al camino salía,
vio aparecer a un hombre viejo,
al que no conocía.

Y se acercó al forastero,
y cuando a los ojos lo miró,
vio que eran los mismos,
a los que tanto tiempo esperó.
Y sin poder contenerse,
a sus brazos se lanzó,
y ni un reproche ,ni un lamento,
le salían del corazón.

“Se me ha pasado la vida ,
buscando hacerte una reina,
...para que nada te faltara,
...para tenerte siempre contenta.

Y hoy tras tantos años,
he decidido volver,
porque nada puedo darte
de lo que tanto busqué.

Más tengo la vida mía,
y antes de llegarla a perder,
tenía que cumplir mi palabra,
de regresar otra vez.

Y besaron de nuevo sus labios,
como jóvenes inexpertos,
y sintieron un sentimiento muy grande,
remaneciendo de su pecho.

Y la vida, a veces justa,
les concedió muchos años,
para que pudieran ofrecerse,
lo que tanto estuvieron esperando.

Y se contaron sus vidas,
y se acompañaron a cada rato,
y a cada instante parecía
que estaban más enamorados.

Y cuando pasó mucho tiempo,
el hombre un día murió,
y ella le dijo al oído:
“Ahora esperáme tú, mi amor”.

Porque la amistad de verdad se escribe con mayúsculas...
A LA AMISTAD

Esta mano que te tiendo,
sólo sirve p´ayudarte,
y jamás se alzará en tu contra,
pues sólo sabe acariciarte.

Y si alguna vez, sin intención,
mi mano quisiera dañarte,
yo misma la cortaría,
antes que pudiera tocarte.

Estas palabras que te ofrezco,
sólo sirven p´animarte,
que hacia ti una ofensa mía,
jamás podría pronunciarse.

Y si alguna vez, sin intención,
mi palabra quisiera insultarte,
yo misma la ahogaría,
en un susurro que no se escuchase.

Este cariño que hacia ti siento,
me anima a cada instante,
porque sé que tengo una amiga,
¡y eso es algo muy grande!

Esta amistad que compartimos,
es para mi tan importante,
que castigaría a mi pensamiento,
si de ti quisiera olvidarse.

Y pondría tu nombre en mi mente,
escrito en letras muy grandes,
porque pá mi tu eres mi hermana...,
... aunque no lleves mi sangre.


Siempre se me dio mejor escribir que hablar... tal vez a alguien le haya pasado lo mismo...
Lo mío no es la palabra.-

Lo mío no es la palabra que se grita al cielo
lo mío es callar por dentro mis sentimientos
y aunque nunca te diga cuánto te quiero
las cosas se demuestran, las palabras se las lleva el viento.

Lo mío no es la palabra es el tintero
que aunque mi boca no diga lo que yo siento
para cada poema que escribo en ti pienso
que vivo para quererte y si me faltas me muero.

Lo mío son esas letras que nacen del interior
que demuestran el alma poeta de quien conoce el amor
y aunque no me atreva a decirte lo que guardo en mi corazón
al menos con este grito escrito te llegará mi voz.

Que lo mío es gritar desde unos versos limpios
para que nunca se borre mi declaración
que las palabras no se han creado para que se exprese el corazón
que las palabras sólo trasmiten lo que dice la razón
los sentimientos del alma tienen su propio lenguaje
que hay quien dice te quiero y sólo está engañándote
que quien te lo dice de verdad y en verdad es sincero
no necesita la voz para decirte te quiero.

Lo mío no es la palabra es el silencio
y en silencio guardo de tu boca mil secretos
que lo mío no es la palabra que se lleva el viento
yo escribo lo que te quiero y en cuanto puedo te lo demuestro.

Esta poesía no debería haberla escrito nunca por no haber tenido fundamento para ello. Desgraciadamente el maltrato a la mujer es noticia a diario...
Donde el corazón no se maltrata.-

Tienes mil razones para gritarle
y, sin embargo, te callas.

Y bajas tu mirada..., silenciosa,
y te guardas dentro tus palabras.

Y el que grita es él,
que tú eres sólo su criada,
el que dice que tiene derechos
porque trae el dinero a casa.

Tú..., sólo te callas,
porque  para él ya no eres nada...

Si supiera, ese que a voces habla,
que, lo más valioso, lo espera en su casa
con la mesa puesta...,
con el miedo dibujado en la cara.

Tienes mil razones para odiarle
y, sin embargo, lo amas.

Y guardas el secreto muy adentro,
y disfrazas tu amor..., pero te engañas.

Piensas que sin él estás perdida,
piensas darle tiempo, a ver si cambia,
ya ni te acuerdas de sus besos,
porque ya caricias no regala.

Ahora cuando sus manos te tocan
es parar herir..., ¡te maltrata!

Tengo mil razones para escribirte
esta poesía, que me nace del alma.
Mil te quieros que regalarte,
ante una vida que se desarma.

Tienes que ser valiente, y tener coraje,
y cerrarle la puerta..., y hasta tu alma,
a ese que no te quiere, que te arruina,
demuéstrale que la mano no se levanta.

Hazle saber que las heridas las borra el tiempo,
pero las palabras..., se quedan grabadas.

Tengo mil razones para pedirte
que luches por una vida valorada,
cierra los recuerdos del ayer
y construye un presente de esperanza.

Cuenta con aquellos que te apoyan,
y que no te de miedo dejar tu casa,
que tu hogar estará siempre allí...,
donde el corazón no se maltrata.

viernes, 14 de enero de 2011

Mi porche en Enero

Este es el porche de acceso a mi casa. Si me acompañais os lo muestro...
Al fondo mi Luna.






Os muestro algunos detalles:








Mi handerbergia a punto de florecer:



Al plumbago, podado de hace un mes, sigue de momento latente; pronto despertará.


 Este macetero, junto con el otro igual a este, han sido regalos de los Reyes Magos este año. He decidido llenarlo de cactus y crasas, pero aún me quedan algunos huequitos que tengo que rellenar.



                     








Gracias por acompañarme en la visita. Hasta pronto!!